El objetivo de este avion es dar la vuelta al mundo alimentado únicamente con paneles de energía solar.
Fue presentado en Zurich el avión Solar Impulse un prototipo que funciona mediante energia solar, este diseño de ingeniería que permitira el desarrollo de nuevos materiales, nuevas formas de administrar la energía y nuevas formas de interaccion en su funcionamiento y captacion. A decir de sus creadores, el próximo año debería hacer su primer vuelo tripulado, para en 2011 hacer su primer vuelo transatlántico. En la construccion de este avión, han contribuido cerca de 150 científicos.
El avión solar Solar Impulse fue dado a conocer en la base militar aérea de Dübendorf (Zúrich). En este proyecto participan 150 científicos, un tercio de las cuales son ingenieros, y permitirá llevar a cabo desarrollos que podrían ser utilizados para otros fines.
La versión final del avión tendrá 250 metros cuadrados de paneles solares sobre los 80 metros de sus dos alas. Es una envergadura parecida a la del avión comercial más grande del mundo, el Airbus A380, pero con una diferencia: el Airbus pesa 580 toneladas, mientras que el Solar Impulse apenas y llega a 2 toneladas.
El trabajo y reto de los cientificos ha sido tratar de hacer compatible la gran envergadura del avion necesaria para el acoplamiento de las placas solares y una mayor captacion de energia y su peso reducido.
El primer vuelo tripulado será el año que viene y, después, su gran objetivo consistirá en dar la vuelta al mundo sin escalas. Nunca antes el ser humano se había planteado completar una vuelta al Globo con un avión movido sólo gracias a la energía solar. Esto es complicado porque las células fotovoltaicas que incorpora tienen que alimentar al avión durante el día y proporcionar, al mismo tiempo, energía a las baterías que lo mantendrán en vuelo por la noche.
El costo de este proyecto científica es de alrededor de 100 millones de dólares.
El prototipo está siendo construido en Lausana, Suiza, este es una versión reducida de lo que será el avión definitivo. Solo con el instrumental básico. La intencion es que a través del prototipo se pueda examinar toda la tecnología involucrada en el proyecto, sobre todo la referente al consumo de energía, a su utilización y a su manejo.
La construcción definitiva va a requerir de las tecnologías más avanzadas y permitirá estimular la investigación científica en diferentes ámbitos de la ingeniería, como son en el de las estructuras compuestas, en el de los materiales ligeros e inteligentes o en el de los medios de producir y almacenar energía. La idea de este proyecto es que, después, todos estos adelantos puedan ser usados en la construcción de otros aviones o en otras aplicaciones de utilidad para la sociedad.
Las células solares solo producen una pequeña cantidad de energía (unos 28 vatios por metro cuadrado, lo suficiente para que se ilumine una bombilla). De esta forma el unico modo de que este avion sea capaz de volar largas distancias con tan poca energía es hacerlo muy ligero y muy grande.
La energía se acumula durante el día en baterías de litio depositadas en las alas, a pesar de las condiciones extremas de la temperatura en las que tendrá que volar, que varían de +80°C a -60°C. Se calcula que la potencia media puesta a disposición en los motores por el sol, en periodos de 24 horas, es prácticamente igual (CV 12) a aquella utilizada por los hermanos Wright en 1903 cuando realizaron el primer vuelo en avión de la humanidad.
Los 80 metros de envergadura proporcionará una gran superficie para que puedan ser instaladas las células solares. La estructura ultra ligera será de fibra de carbono específicamente adaptada.
Las células solares ultrafinas se adaptaran en las alas. Estas células no serán corrientes, sino que tendrán una gran flexibilidad para poder adaptarse y hacer frente a las deformaciones y las vibraciones en vuelo. Además, tendrán que ser encapsuladas, es decir, cubiertas con una película plástica protectora para garantizar una eficacia máxima en cualquier condición.
Este primer intento sera un reto para hombre. La necesidad por reducir el peso al máximo y asi poder adaptar el mayor número posible de baterías móviles hace que la cabina sólo tenga sitio para un piloto.
El piloto tendrá que maniobrar este avion a 12.000 metros de altitud y en duras condiciones de presión o de temperatura. La cabina será equipada con diferentes sistemas: presurización, difusor de oxígeno y un dispositivo para la eliminación de CO2 y de la humedad generada por el cuerpo humano. Otro de los grandes retos ha sido hacer una instrumentación muy ligera y eficiente energéticamente para reducir todo lo posible las necesidades de propulsión.
Este avion sera muy difcil de maniobrar ya que su gran tamaño y la poca velocidad de crucero dificultaran el manejo.
Los principales patrocinadores del Solar Impulse son Nick Hayek y su padre Nicolas (Omega), Josef Ackermann (Deutsche Bank), Christian Jourquin (Solvay) y Charles Edelstenne (Dassault aviation).